lunes, 10 de octubre de 2011

EL PÁRAMO


Colombia es un país con una muy pobre tradición en cuanto a cine de horror se refiere. Sus producciones generalmente se basan en narcotráfico, guerrilla o en su defecto, humor tropical, ramplón y chabacano. Pero este año se estrenó una apuesta diferente, una película de terror y suspense que fácilmente podría competir contra grandes producciones de Hollywood, sin perder la escencia de la historia, idiosincrasia y locaciones de un país como Colombia. ¨El Páramo¨ narrará la experiencia de un comando de alta montaña del ejército de Colombia que es enviado a una base militar en un desolado páramo a 4.300 mts. de altura sobre el nivel del mar, base con la cual se perdió contacto hace varios días y que al parecer fue blanco de un ataque guerrillero. Luego serán el aislamiento, la claustrofobia, la ausencia de comunicación con el ¨mundo de abajo¨ y la influencia de una supuesta fuerza sobrenatural, los responsables de ir destrozando la cordura de los soldados, descubriendo su lado más primitivo y salvaje.

Para quienes han tenido la oportunidad de conocer Colombia, sabrán que a estas alturas de la vida, se libra una guerra civil rural entre el Estado y grupos guerrilleros de izquierda, y que gran parte de la lucha se lleva a cabo en desolados parajes del territorio colombiano como la selva, los llanos y los páramos. Es por esto que la película empieza triunfando, porque es capaz de situar una cinta de horror dentro de un contexto real y muy cotidiano para los colombianos (basta sólo con leer / ver noticias para encontrarse a diario con ataques guerrilleros y combates). Por otro lado, para quienes han tenido la oportunidad de conocer a Colombia aún más a fondo, sabrán que es un pueblo plagado de una riquísima tradición oral, donde leyendas, espantos, apariciones, brujas y duendes todavía hacen parte del diario vivir de las poblaciones rurales, y es este el mayor acierto de ¨El Páramo¨, pues logra plasmar en fotogramas esas tradiciones y convertirlas en entes físicos capaces de asustar a experimentados soldados.
Sumado a todo lo anterior, quien ha tenido la dicha de visitar o acampar en un páramo real, sabrá el inefable horror que se cierne sobre el alma humana cuando la neblina y la oscuridad invaden cada centímetro del espacio... la sensación de indefensión y claustrofobia es indescriptible, lo que también será bien explotado en la cinta.

En cuanto aspectos técnicos y de actuaciones, es un lujo completo. Una fotografía impecable, unos macros perfectos que añaden terroríficos planos, música incidental de infarto que agrega aún más presión a la inclemente clautrofobia que destila gran parte de la película, actores con gran talento y muy poco vistos en otras producciones lo que adiciona originalidad, y un ritmo narrativo maravilloso.

Si tuviera que comparar esta película, guardando obviamente las justas proporciones, lo haría con ¨The Thing¨ de John Carpenter de 1982, por sus elementos comunes: claustrofobia, ritmo narrativo, tensión, sospecha miedo y recelo de cada uno de los compañeros humanos, y los instintos más primitivos del hombre resurgiendo de las entrañas. Sólo que para ser la primera película de terror colombiana con un presupuesto y una realización decente, resulta ser un producto inolvidable y recomendable para todo fanático del cine de horror / suspense.