jueves, 18 de febrero de 2010

THE WOLFMAN


Los estudios Universal desempolvan a una de las bestias que no habían aparecido de nuevo en este naciente milenio, llega pues otro remake de uno de los clásicos del cine de horror: El mítico hombre lobo.

La historia nos sitúa en la Inglaterra victoriana, y nos narra la historia de Lawrence Talbot, un hombre que regresa a su natal Inglaterra después de muchos años, en búsqueda de su desaparecido hermano. Lo único que encontrará será a una extraña bestia que acecha a los campesinos y gitanos de la zona, y a una insólita maldición licántropa que lo perseguirá hasta la muerte.

Contrario a lo que podría esperarse, esta revisión de una historia que todos conocemos de memoria (la del hombre que transforma en hombre lobo con la luna llena y que muere con las balas de plata) no resulta ser un una mala película. Si nos remitimos a sus aspectos positivos encontraremos la genial ambientación de la Inglaterra victoriana, el impecable trabajo de iluminación que juega de manera soberbia con la oscuridad y con la luz blanca de la luna llena, así como con las luces amarillas de las farolas y velas (lo que me deja la impresión de que la película tuvo un interesante proceso de tratamiento de color, porque hasta las escenas de día serán lo bastante oscuras, melancólicas y grisáceas como para situarnos en un contexto lúgubre); y claro, el trabajo de transformación del hombre a lobo, a pesar de ser hecho en CGI, resulta bastante creíble y bien realizado.


La pregunta obligada sería ¿por qué no es una excelente película? La respuesta: El aspecto narrativo resulta terrible. Los acontecimientos se narran de una manera lineal, simple, acelerada y llena de vacíos sin ninguna clase de profundidad (verbigracia: el “enamoramiento” casi instantáneo de Lawrence y Gwen) Los personajes son poco profundos y a veces carecen de la importancia que podría llegar a tener sí se les explotara más (como el detective de Scotland Yard que no tiene mayor trascendencia); y al finalizar nos quedará la sensación de que todo nos lo contaron a la carrera, como si tuvieran prisa para terminar la película: llegas, te infectas, asesinas, despedazas y jodes a todos a tu paso, así podría resumirse el ritmo narrativo de la película.

Afortunadamente las falencias narrativas quedan positivamente sopesadas por las geniales actuaciones de eminencias como Anthony Hopkins, Emily Blunt, Hugo Weaving y claro, Benicio del Toro, un cartel de lujo que cumple a cabalidad con su trabajo actoral. También habrá violencia visceral y explícita, gore en justas proporciones, y “jump scares” que harán la película entretenida y llevadera, sin que se convierta en un clásico del género o en un referente a futuro imprescindible para los fanáticos del cine de horror… entretenimiento y nada más que eso, por lo que merecería un 6 / 10. Nada que extrañar, si consideramos que la regla general es que el cine de licántropos resulta terriblemente mediocre (salvándose “An American Werewolf in London” y “The Howling”)

3 comentarios:

La Nathis dijo...

A veces pienso que a la gente que le gustò esta pelìcula, fue porque habìan acabado de tener sexo y de haberse trabado con bareta. Lo único bueno que tuvo esta película fueron el aspecto visual, el vestuario, la transformaciòn del hobre lobo (aunque mis favoritas han sido las de "Being Human" -una serie británica de hombres, vampiros y fantasmas- y la del video de Rammstein "Du reichst so gut") y el ataque en el Centro de Londres.
De verdad que hacía rato que una película no me hacía sentir como si estuviera en la clase académica más aburridora del mundo...

Sir Laguna dijo...

Contrario a lo que podría esperarse, esta revisión de una historia que todos conocemos de memoria (la del hombre que transforma en hombre lobo con la luna llena y que muere con las balas de plata) no resulta ser un una mala película.

Y aqui es donde estamos en desacuerdo, como ya dijo mi amor aqui arriba, nos parecio una mala pelicula.

Skapu dijo...

Ya somos 3 que consideramos que es una película catastrófica.