miércoles, 16 de julio de 2008

LA INMUNDICIA QUE NO NECESITAMOS: ANALOGÍA ENTRE LA PUBLICIDAD Y EL EXCREMENTO HUMANO


La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida.” Tyler Durdeen


A principios del siglo XX, el escritor austriaco Karl Kraus planteó en su escrito “El Mundo de los Carteles” como el capitalismo utilizó la publicidad fijada en carteles para invadir la conciencia de los seres humanos.

Casi 50 años después, en 1964, Marshall Mc.Luhan, filósofo canadiense y uno de los primeros en estudiar los medios de comunicación y su impacto en la humanidad, en su libro “Understanding Media: The Extensions of Man” escribió que “los medios se convierten en una extensión de los sentidos humanos. Ahora, nuestros ojos son las pantallas de los televisores y nuestros oídos son las bocinas de los radios.”

Pero a finales de los años ochenta, la evolución de la publicidad llegó a extremos inimaginables por Kraus y Mc. Luhan. Ya no se trataba solamente de carteles invadiendo lo profundo de nuestra conciencia, ni medios de comunicación convirtiéndose en extensión de nuestros sentidos. Ahora la publicidad, a través de los medios masivos de información y entretenimiento, determinaba no solo las pautas de comportamiento a seguir por la sociedad y los objetos que logran nuestra supuesta satisfacción total a situaciones reales o inventadas por ella misma; sino que también pretendía fijar un modelo universal de belleza, que convierte en desventurados, rechazados y despreciables a quienes no están sobre sus lineamientos.

Odio a los publicistas y odio la publicidad. Me parece un oficio detestable y opino que es una pérdida de tiempo educarse para aprender como venderle más a la gente, como incentivar el consumo, como manejar nuestras mentes y hacernos comprar cosas que no necesitamos para nuestra subsistencia, sino que en la mayoría de los casos, sólo nos sirven para pavonearnos, mostrando nuestra capacidad de compra y de paso, explayando la putrefacción de nuestro espíritu.

Somos una sociedad vacía llena de inútiles, ignorantes, enajenados e incapaces para pensar más allá de una valla publicitaria. Obedecen las órdenes que los medios les envían, y corren desenfrenadamente a adquirir lo que se les ordena. Les encanta arrumar objetos que probablemente sólo usaron una vez para luego desechar, de la misma manera en que descartaron su crecimiento espiritual y se lo vendieron al primer traficante publicista que se les apareció. Sin embargo, la ilusión en la que viven sumergidos no dura mucho, pues poco a poco se van dando cuenta que nunca podrán ser como les enseñó la publicidad: No serán más atractivos, no serán más jóvenes, no serán más ricos, sólo se iran convirtiendo lentamente en un cadaver carcomido por el paso de los años, y su descomposición se dará mucho más rápido, pues su alma para ese momento no será más que carroña.

Sabiamente lo dijo mi amigo Valar en su artículo, terneros tercermundistas van hacia los mataderos de capital, aquiriendo objetos inanes, todo por estar a la vanguardia en tecnología y bienes en general, sin importar el mucho o poco dinero con el que cuenten, pues para eso están los vampíricos bancos, que hoy en día otorgan una tarjeta de crédito por el simple hecho de defecar.

Y retomo el punto, gran parte de este problema lo ha generado la maldita publicidad, nos hace creer que somos lo que tenemos materialmente, que el hecho de tener un iphone, un Audi, de embadurnar mi cuerpo con Axe, de beber Absolut, de limpiarme el culo con Scott, de fornicar con condones Today con punto G hipervibrador, de vestir un Armi, de calzar un Bosi, y un sin número de etc.; me convertirían en una gran persona, única, iniguable, digno de estar sentando con los dioses.... MENTIRA, no soy el carro en el que ando, no soy la cifra en mi cuenta, no soy el vestido que puedo llevar puesto, no soy lo que tengo y lo que me hace falta por tener... somos un pequeño pedazo de mierda en el universo, un punto insignificante en la inmensidad, un estorbo para los planes de los Dioses.

La publicidad nos ha llenado de falacias, los publicistas no son más que falsos profetas, vendedores de ilusiones y sanguijuelas que se alimentan de las necesidades que ellos mismos crean. Si esos deseos no satisfechos no existieran, no tendrían trabajo y se verían en la obligación de realizar una labor más decente. El mundo sin publicistas podría seguir girando y su ausencia en nada cambiaría el normal desarrollo del tiempo, su extermino dejaría de llenar a la humanidad de esperanzas y falsas comodidades para enfrentarla a su verdadero destino: Su aniquilación.

4 comentarios:

nomeacuerdo. dijo...

pero que muchachito tan ejemplar, cómo se nota que sigue a Dios :P


este tiene que ser el post mas cristiano que haya visto en este blog.

Valar Etreum dijo...

El consumismo es la nueva religión de las masas. Por cierto, gran película esa, El club de la pelea, es hasta sorprendente que haya sido producida en Hollywood.

Alex dijo...

No me voy a postular como defensor de oficio de los publicistas pero no todo lo que hacen es para consumir. Se acuerdan de una propaganda en la que un tipo en moto se descula cuando se tropieza con una tortuga? Y que la campaña era que algunos animales no usaban casco? Era bastante buena y no era para comprar cascos.

Saludos desde Bogota

@dri. dijo...

Mucho tiempo he considerado que el diseño grafico y la publicidad son tb formas de arte. Sin embargo, el potencial de daño de la segunda es infinitamente superior al de sus compañeras; pero no por eso se debe dejar de reconocer que mucho bn se ha hecho cuando gente consciente reparte un mensaje, con publicidad, a través de medios masivos.

La publicidad q desprecio es la q te dice q eres menos persona q los demás si no tienes tal o tal cosa, lo peor es q sin importar la resistencia, parte de ti SI se siente inferior..... el punto esta en entender q, como lo dijiste, son Basura.